miércoles, 19 de febrero de 2014

Reconocimiento


Amanecer y  verse al espejo reconociéndose pasajero, consiente que está amaneciendo sin sol porque son las 3:48 aeme  y  no has podido dormir (se terminó el rivotril); y aquel intento de cerrar los ojos y descansar… fracaso una vez más (una noche más).
Insomnio de amor, de soledad o simple necedad, porque lo único certero al saberse pasajero, es que ahí -contigo- sólo se estaba de paso. Siempre recomendaste que te disfrutara, te amara lo que duraba el rato.
Las pastillas para dormir ya se han acabado y a mí me queda un hueco entre los brazos (tanto amor, tanto pinche espacio).

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