jueves, 5 de septiembre de 2013

Domingos

Domingos casi eternos, repletos de cama y llenos de nada. Atrincherados entre almohadas y sábanas; proclamándome, en una frenética guerra de costillas, conquistadora de tu magnífica espalda y el lunar que se esconde entre tu mirada… Y la verdad es que sólo quiero que tus ojos tímidos despierten aquí, conmigo el resto de la semana...¡No te vayas!

No hay comentarios: