jueves, 5 de septiembre de 2013

Las despedidas siempre duelen


Que el principio del fin siempre tiene un sabor muy peculiar, que sabe a tarde gris, a jueves lluvioso, a despedidas eternas; a besos llenos de ira, tristeza, amor y furia.

La cama destendida, cuerpos desnudos y platicas que por días giran alrededor de lo mismo, que no llegan a nada, porque me guardo estas dudas y esas súplicas en la garganta, aprieto los labios y te lleno de besos con la esperanza de que descubras un poco de esto, en alguno de ellos.

Que los finales dejan aromas inolvidables... huelen a sexo increíble, a deseos escondidos, a miradas rogando que nunca te vayas, a estas ganas de decirte que lo arriesgues casi todo y te quedes así.. desnudo, conmigo, dormido, conmigo…

Saber que el tren se esta descarrilando, consiente de que es imposible mantenerlo por mucho tiempo. Entiendo que me tomes la mano con miedo, entiendo que no quieras saber como me siento, comprendo que estemos caminando en paralelo…

El principio del fin, musicalizado por la lluvia, por el tráfico, por los pensamientos y por el  Black Sand de Bonobo.


Descansa mi amor, de soñarnos (de extrañarnos) me encargo yo.

1 comentario:

Unknown dijo...

super bueno neb, eres genial te quiero..