Yo soy más práctica y nomás te voy a decir: ¡Adiós!
miércoles, 23 de mayo de 2012
Jueves por la noche
Suspiramos
y seguimos respirando…
Reconociendo
en ese sutil y vital acto involuntario,
la magnitud del escenario al que le aportamos nuestro ser como un
detalle mínimo, imperceptible para el
resto de todo lo que debe haber más allá.
La
ventana, estática, mostrándonos todo eso que pasaremos admirando el resto de
nuestras vidas, haciéndonos casi siempre las misma preguntas, respondiendo que
no conocemos la respuesta; discutiendo porque yo apuesto por un universo creado
al gusto de mis fantasías, mientras tú defiendes el infinito que te han
enseñado la ciencia, los satélites, los astronautas y tus viejos libros de la
NASA.
Con calma
y cigarros, después de mucha charla terminamos en la cama, tumbados, mirando la
ventana, preguntándonos si habrá forma alguna de conocer todo eso. Si algún día
seremos capaces de navegar el espacio, de embarcarnos entre las estrellas y la
nada.
Suspiramos
y seguimos respirando, mientras se repite en el ordenador el mejor disco de The
National
Me abrazas
y con discreción me quitas las bragas, reímos, nos besamos y olvidamos si el
cosmos se conforma de galaxias, planetas y polvo cósmico.
Al final
sólo importa que estemos felices en la cama, nosotros dos.
viernes, 18 de mayo de 2012
Mándame postales
Respiraste
para verlos caer.
Dimos un
par de pasos hacia atrás para tener una vista panorámica del caos, de la destrucción de todo aquello que creímos resolvería
el futuro. Los vimos desaparecer con angustia y algo de alivio.
- ¿A dónde, qhari?
-A donde quieras, a donde puedas. La vida te grita que lo tuyo ya no son estos rumbos.
- ¿y tú?
-Yo aquí, deseando con el alma que seas feliz.
Gigantes
construidos a base de ilusiones, esfuerzo y chingos de emociones; gigantes
derrumbados, que ahora vemos caer en pedazos, montones de nada desmoronándose,
planes que ahora van en caída
libre... desapareciendo.
-Es
doloroso ver tus sueños hechos pedazos, ¿cierto?
-Tal vez,
ahora sólo debo cerrar los ojos para levantarlos de nuevo.
Sentí acelerada
tu respiración, sentí la ansiedad tornarse sudor en las palmas de tus manos,
sentí que todo esto te agobiaba demasiado… y entendí que la vida también manda mensajes y para ti... ya tenía nuevos planes
-Me voy
a dormir un rato, ya no puedo con tanto.
-No te
duermas, haz las maletas y vete de viaje. Recuerda de vez en cuando mándarme postales.- ¿A dónde, qhari?
-A donde quieras, a donde puedas. La vida te grita que lo tuyo ya no son estos rumbos.
- ¿y tú?
-Yo aquí, deseando con el alma que seas feliz.
Besos sabor a cerveza.
Sexo en
exceso y sin conciencia, fue el trato sellado una noche de fiesta.
Pasamos fines de semana entre besos borrachos y risas de madrugada, terminamos varias noches en orgasmos y huidas, porque el día se acercaba y ya era tiempo de regresar tú a tu vida y yo a la mía.
Los besos sabor cerveza se hicieron costumbre, terminamos escapando de las fiestas para pasar ratos más largos, desnudos entre caricias y orgasmos. Olvidamos la prisa y las huidas, nos era igual que fuera de noche o de día, ninguno regreso a su vida y terminamos compartiéndola en el sofá acompañándola de cigarros felices y música, todos los días.
Pasamos fines de semana entre besos borrachos y risas de madrugada, terminamos varias noches en orgasmos y huidas, porque el día se acercaba y ya era tiempo de regresar tú a tu vida y yo a la mía.
Los besos sabor cerveza se hicieron costumbre, terminamos escapando de las fiestas para pasar ratos más largos, desnudos entre caricias y orgasmos. Olvidamos la prisa y las huidas, nos era igual que fuera de noche o de día, ninguno regreso a su vida y terminamos compartiéndola en el sofá acompañándola de cigarros felices y música, todos los días.
Magia y
buenos ratos, ha sido el trato desde entonces pactado.
miércoles, 16 de mayo de 2012
Caluroso domingo
Fue 27 de abril y no
pude aguantarme las ganas de llamarte, hacía mucho calor y mi paleta de limón se
derretía con rapidez.
Saludaste amablemente, me contaste tus últimas aventuras laborales y me recomendaste lo que tú llamaste: maravillosos descubrimientos musicales. Agradecida contigo, pero sobretodo con la internet, anote casi todos los nombres que mencionaste, la mayoría me gustaron y ya suenan en mis oídos casi a diario.
Tres o cuatro minutos después, me despedí deseándote bonito día, como siempre.
Tú sólo contestaste, -Es tiempo de vernos y contarnos todo eso que no hemos hecho, de bailar esas canciones que no hemos escuchado, es tiempo de armar el futuro basándonos en repetir el pasado, ¿Por qué lo pasábamos bien, no crees?
Colgué... segundos después cayó al suelo el último pedazo que quedaba de paleta de limón, el condenado calor me gano.
Saludaste amablemente, me contaste tus últimas aventuras laborales y me recomendaste lo que tú llamaste: maravillosos descubrimientos musicales. Agradecida contigo, pero sobretodo con la internet, anote casi todos los nombres que mencionaste, la mayoría me gustaron y ya suenan en mis oídos casi a diario.
Tres o cuatro minutos después, me despedí deseándote bonito día, como siempre.
Tú sólo contestaste, -Es tiempo de vernos y contarnos todo eso que no hemos hecho, de bailar esas canciones que no hemos escuchado, es tiempo de armar el futuro basándonos en repetir el pasado, ¿Por qué lo pasábamos bien, no crees?
Colgué... segundos después cayó al suelo el último pedazo que quedaba de paleta de limón, el condenado calor me gano.
martes, 15 de mayo de 2012
El demente
-Demente, te dije con
el tono más tierno, te lo dije mientras acercaba mi rostro a tu oído, lo dije
tomándote la mano… hace casi 10 años.
Tú, el demente de barba casi inexistente y voz rasposa, tú fuiste la locura que revoluciono mis creencias, cimentando casi todo lo que defiendo hoy. El demente, de olor a tabaco, mariguana y loción, aquel que tuvo miedo de robarme un beso mientras mis labios esperaban a los suyos con ansiedad adolescente.
De 20 años con sueños de revolución a base de música y otras artes. De pensamiento anarquista; baterista, pintor, lector y algunas veces poeta. De pantalones tumbados, playera y tenis sin calcetas.
En junio cumples años, demente de mi corazón.
Tú, el demente de barba casi inexistente y voz rasposa, tú fuiste la locura que revoluciono mis creencias, cimentando casi todo lo que defiendo hoy. El demente, de olor a tabaco, mariguana y loción, aquel que tuvo miedo de robarme un beso mientras mis labios esperaban a los suyos con ansiedad adolescente.
De 20 años con sueños de revolución a base de música y otras artes. De pensamiento anarquista; baterista, pintor, lector y algunas veces poeta. De pantalones tumbados, playera y tenis sin calcetas.
El demente,
y es que parecías un loco montando en aquella vieja patineta, saltando
escaleras y banquetas, cantando y moviendo
los brazos al ritmo del punk que sonaba desde la grabadora que poníamos en la
plaza.
Recuerdo tus
manos en mi cintura y se me estremece el cuerpo, más de 10 años han pasado pero
aún me humedezco al recordar tus besos y aun sonrío cuando te pienso. A veces
leo tus cartas y escucho los casetes que me regalaste, a veces lo hago para
disfrutar, como en aquellos tiempos.
Fueron pocos
meses de compartirnos y fueron años de mantenernos por medio del teléfono, hablábamos, me
hablabas, me hablaste por casi 8 años, sin fallar una sola semana, en este y en
el otro continente siempre conté con tu voz y muchas veces me amarre a tus
sueños, para volar un poco con ellos.
El demente,
el hombre al que besaba cuando los besos
tenían significados tiernos, aquel que murió de rabia cuando perforé mi lengua,
pero me abrazo de emoción con cada tatuaje que conoció.En junio cumples años, demente de mi corazón.
Casi 10
años han pasado y hay días en lo que aun te extraño, y me duele saber que hemos
cambiado tanto, que preferimos no buscarnos, para no destrozar el recuerdo que durante
tanto tiempo armamos.
El demente
te llamaba en mis silencios, fuiste el hombre perfecto a mis 16 y eres un
mágico recuerdo a mis 26.
We were
only a punk rock song, fuck, they were always very short...
lunes, 30 de abril de 2012
Desamor de tintes contraculturales
Tu
rechazo se pone de moda, cuando mi amor es declarado costumbre.
Tu indiferencia es adolescente rebeldía, cuando mi amor se impone cual tradición.
El amor que te ofrezco, parece anticuado en estos tiempos modernos que no conjugan amor y sexo.
Tu indiferencia es adolescente rebeldía, cuando mi amor se impone cual tradición.
El amor que te ofrezco, parece anticuado en estos tiempos modernos que no conjugan amor y sexo.
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