jueves, 12 de septiembre de 2013
a finales de septiembre
El otoño y sus ventoleras que siempre llegan para llevarse con ellas las hojas secas, las lágrimas ridículas, las malas decisiones, las sonrisas falsas y casi todos los errores del año.
Morir de calor esta primavera-verano para cometer todas las equivocaciones que se irán cuando los vientos sean más fuertes, que podrás llorar cuando en enero se te congele (de soledad) el cuerpo, y podrás cometer todos esos errores una vez más después del 21 de marzo.
Mientras tanto me permito la decadencia de susurrar un par de palabras a un extraño que nunca podrá darme respuesta, de alejar los sueños con un trabajo de pagos fijos, de llamar a casa para pretender que todo va bien por acá...
Debe ser porque al final la vida debe cumplir ciclos, debe ser porque nací a finales de septiembre.
jueves, 5 de septiembre de 2013
Domingos
Domingos casi eternos, repletos de cama y llenos de nada.
Atrincherados entre almohadas y sábanas; proclamándome, en una frenética guerra de costillas, conquistadora de tu magnífica espalda y el lunar que se esconde entre tu mirada…
Y la verdad es que sólo quiero que tus ojos tímidos despierten aquí, conmigo el resto de la semana...¡No te vayas!
Confesión
Voy a decirte que te quiero, justo ahora.
Voy a decírtelo despacio para que escuches claramente y sepas que cada letra significa algo.
Voy a decirte que te quiero, por que me hace falta gritar de vez en cuando que aun siento,
que aun me vibra el cuerpo y que con sólo verte se me corta el aliento.
Voy a confesar que te extraño un poco, que te extraño un poco más cuando es fin de mes,
cuando es sábado y cuando el sol apenas se asoma.
Voy a confesar que si fuera posible ya estaría tocando tu puerta contándote que en septiembre las lluvias me enfrían los pies y tu eres la única solución contra este maldito frío.
Las despedidas siempre duelen
Que el principio del fin siempre tiene un sabor muy
peculiar, que sabe a tarde gris, a jueves lluvioso, a despedidas eternas; a
besos llenos de ira, tristeza, amor y furia.
La cama destendida, cuerpos desnudos y platicas que por días
giran alrededor de lo mismo, que no llegan a nada, porque me guardo estas dudas
y esas súplicas en la garganta, aprieto los labios y te lleno de besos con la
esperanza de que descubras un poco de esto, en alguno de ellos.
Que los finales dejan aromas inolvidables... huelen a sexo
increíble, a deseos escondidos, a miradas rogando que nunca te vayas, a estas
ganas de decirte que lo arriesgues casi todo y te quedes así.. desnudo,
conmigo, dormido, conmigo…
Saber que el tren se esta descarrilando, consiente de que es
imposible mantenerlo por mucho tiempo. Entiendo que me tomes la mano con miedo,
entiendo que no quieras saber como me siento, comprendo que estemos caminando
en paralelo…
El principio del fin, musicalizado por la lluvia, por el tráfico,
por los pensamientos y por el
Black Sand de Bonobo.
Descansa mi amor, de soñarnos (de extrañarnos) me encargo
yo.
lunes, 24 de junio de 2013
Insomnio
Cuando no
puedo dormir, fumo en la ventana y
me imaginó testigo de los sucesos más increíbles en la oscura calle frente a
mi, después de un rato, calmo los pensamientos que incluyen desde lo absurdo hasta
lo dramático, me pierdo en el humo y repaso mis sueños, uno a uno, esperando no
perderlos, esperando jamás olvidarlos para cumplirlos en algún momento.
La vida es corta y eso de andar contando el tiempo, es un verdadero tormento.
El cigarro
se acaba y regreso a aquí: a escribir , a leer, a fingir que tengo idea
de lo que quiero, a pretender que no estoy esperando un golpe, una carcajada o un
exceso de ironía por parte de la vida.
Finjo tan
bien, que a veces puedo asegurar que tengo un plan, que los sueños se han
cumplido, que la sonrisa es real y que todo esta bajo control.
Pero sigo
sin dormir, sigo escuchando discos completos por la madrugada, apretando con
el alma las ganas de cumplir todo aquello con lo que sueño.
Cuando el
disco se repite… un tafil y a dormir.
Mañana sonrisas,
mañana cubrimos de maquillaje las ojeras y gritamos a todos: ¡Buenos días!
La ciudad en los edificios modernos
Es verano y llueve.
La ciudad se humedece las tardes de junio, se emociona mostrando tonalidades que van del azul al gris, provocando rostros desencajados en quienes quieren llevar sandalias, huaraches y minifaldas, mientras el clima los obliga a usar abrigos, botas y sombrillas.
Se burla de ellos la estación que promete días soleados para los vacacionistas, entregando lluvias torrenciales que nos obligan a correr del techo a la puerta, del metro a la tienda; pero cuando todo es calma… Puedo observar a las nubes demostrando sus habilidades escénicas, imitando cualquier forma (ideada por mi), luciéndose ante un público que pocas veces se toma el tiempo de admirarlas.
Subir el volumen y caminar…
Aprovechar las banquetas mojadas con charcos aquí…. allá, pisar y escuchar el ruido de las botas al chocar con el agua, al levantarla.
Sonreír porque me gusta lo que en mis oídos suena, porque es martes, porque voy a casa, porque llueve, por que tal vez estés ahí…porque sí.
En el camino se atraviesan enormes construcciones y debo confesar que me parece muy bella la tendencia, de usar para vestir (mostrar) el cielo, las calles, los autos... Me gusta que se refleje la ciudad, en los edificios modernos; en realidad me gustan los reflejos.
Es junio, The National estrena disco, el clima esta vuelto loco… llueve por las noches, a veces por la mañana y el sábado llovió todo el día.
Es verano y mientras ideo para mi vida un plan, disfruto del aroma a mojado, la ausencia de calor, las faldas con vuelos, los bailes sobre la cama y verme (algunas tardes) en tus ojos reflejada.
La ciudad se humedece las tardes de junio, se emociona mostrando tonalidades que van del azul al gris, provocando rostros desencajados en quienes quieren llevar sandalias, huaraches y minifaldas, mientras el clima los obliga a usar abrigos, botas y sombrillas.
Se burla de ellos la estación que promete días soleados para los vacacionistas, entregando lluvias torrenciales que nos obligan a correr del techo a la puerta, del metro a la tienda; pero cuando todo es calma… Puedo observar a las nubes demostrando sus habilidades escénicas, imitando cualquier forma (ideada por mi), luciéndose ante un público que pocas veces se toma el tiempo de admirarlas.
Subir el volumen y caminar…
Aprovechar las banquetas mojadas con charcos aquí…. allá, pisar y escuchar el ruido de las botas al chocar con el agua, al levantarla.
Sonreír porque me gusta lo que en mis oídos suena, porque es martes, porque voy a casa, porque llueve, por que tal vez estés ahí…porque sí.
En el camino se atraviesan enormes construcciones y debo confesar que me parece muy bella la tendencia, de usar para vestir (mostrar) el cielo, las calles, los autos... Me gusta que se refleje la ciudad, en los edificios modernos; en realidad me gustan los reflejos.
Es junio, The National estrena disco, el clima esta vuelto loco… llueve por las noches, a veces por la mañana y el sábado llovió todo el día.
Es verano y mientras ideo para mi vida un plan, disfruto del aroma a mojado, la ausencia de calor, las faldas con vuelos, los bailes sobre la cama y verme (algunas tardes) en tus ojos reflejada.
miércoles, 3 de abril de 2013
Época de jacarandas
Escuchar aquella canción, aquella del vídeo con un pájaro de papel… escuchar a
Maybeshewill para acordarme de ti, de las mejores partes.
Meterme bajo las sábanas con un montón de recuerdos para poner sobre la almohada, para
dormir sin desear nada, nada más que estar aquí, sonriendo con todo lo que
tuvimos y descansar con el sabor de los buenos tiempos.
Siempre fuimos muy libres y pocas veces nos tomamos las
manos, siempre fuimos muy felices y todo el tiempo <que pudimos> nos
besamos.
-Poco tiempo, pero mucho gozo- te gustaba repetir antes de
despedirte y llenarme las mejillas de besos.
Poco tiempo…
En primavera salíamos a caminar, estornudábamos mucho, no
era buen tiempo para un par de alérgicos como nosotros, pero nos gustaba ver
las jacarandas y las calles inundadas de flores moradas.
Es abril y al asomarme a la ventana, las coloridas manchas me
siguen haciendo <recordar> estornudar .
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